PROBLEMAS GASTROINTESTINALES EN LA ENFERMEDAD DE PARKINSON
Continuando con la exploración de los síntomas no motores en la enfermedad de Parkinson, los problemas gastrointestinales se encuentran entre los más frecuentes y problemáticos para los pacientes. Estos síntomas pueden surgir en cualquier momento de la enfermedad, a menudo apareciendo incluso antes del diagnóstico. Los problemas gastrointestinales surgen debido a la participación del sistema nervioso autónomo entérico, que gobierna las funciones digestivas, y los efectos secundarios de ciertos tratamientos para el Parkinson.
SIGNOS PRIMARIOS DE PROBLEMAS GASTROINTESTINALES EN LA ENFERMEDAD DE PARKINSON
- Estreñimiento: Este es el síntoma gastrointestinal más prevalente, que a menudo aparece años antes de los síntomas motores. Está relacionado con la ralentización del tránsito intestinal como resultado de la reducción de la motilidad del colon. También puede deberse a una disminución de la ingesta de líquidos y fibra, o a los efectos secundarios de medicamentos específicos.
- Gastroparesia: El vaciado lento del estómago puede provocar una sensación temprana de saciedad, náuseas, vómitos e hinchazón. Esta afección puede interrumpir la absorción de medicamentos para el Parkinson como la levodopa, disminuyendo su eficacia.
- Disfagia (dificultad para tragar): Se encuentra en las etapas más avanzadas de la enfermedad de Parkinson y afecta las fases oral y faríngea de la deglución. Puede elevar el riesgo de aspiración y provocar neumonía por aspiración, una complicación grave y potencialmente mortal.
- Sialorrea (exceso de saliva): A menudo percibida como un aumento de la producción de saliva, suele ser el resultado de la dificultad para tragar debido a la bradicinesia y la rigidez de los músculos orofaríngeos. Puede causar babeo, malestar social y un mayor riesgo de infecciones orales.
- Diarrea o incontinencia fecal: Menos frecuente que el estreñimiento, pero puede manifestarse, especialmente en etapas avanzadas o como efecto secundario de algunos medicamentos.
CAUSAS FISIOPATOLÓGICAS DE LA DISFUNCIÓN GASTROINTESTINAL
La disfunción gastrointestinal en el Parkinson se debe a varios factores:
- Degeneración del sistema nervioso entérico: Pérdida de neuronas en el tracto gastrointestinal, disminuyendo la motilidad intestinal.
- Depósitos de cuerpos de Lewy: Acumulación anormal de proteínas alfa-sinucleína en los nervios entéricos.
- Disfunción del sistema nervioso autónomo: Alteraciones en la regulación de la motilidad, secreción y vaciado del tracto digestivo.
- Efectos secundarios de los medicamentos: Algunos tratamientos dopaminérgicos pueden exacerbar síntomas como náuseas, diarrea o estreñimiento.
MANEJO Y TRATAMIENTO DE LA DISFUNCIÓN GASTROINTESTINAL
Para el estreñimiento:
Dieta: Aumentar el consumo de fibra (20-30 g/día) y líquidos.
Ejercicio físico: Favorece la motilidad intestinal.
Laxantes: Uso de laxantes osmóticos (p. ej., lactulosa o polietilenglicol) o agentes formadores de bolos bajo supervisión médica.
Procinéticos: Pueden ser útiles para mejorar el tránsito intestinal.
Para la gastroparesia:
Fraccionamiento de las comidas: Consumir porciones pequeñas y frecuentes para facilitar el vaciado gástrico.
Evite los alimentos difíciles de digerir: por ejemplo, grasas y fibras insolubles.
Medicamentos procinéticos: como la domperidona, que mejora la motilidad gástrica sin atravesar la barrera hematoencefálica.
Ajustes a los medicamentos dopaminérgicos: uso de formas solubles o de liberación rápida de levodopa.
Para la disfagia:
Evaluación por un logopeda: Realizar ejercicios para fortalecer los músculos de la deglución.
Adaptación a la dieta: Cambie a alimentos más blandos o espese líquidos para evitar aspiraciones.
Intervenciones avanzadas: En casos graves, puede ser necesaria la alimentación por sonda.
Para la sialorrea:
Terapias conductuales: Ejercicios para mejorar la deglución y la postura.
Toxina botulínica: Inyecciones en las glándulas salivales para reducir la producción de saliva.
Fármacos anticolinérgicos: Los ejemplos de glicopirrolato son interesantes, aunque deben usarse con precaución debido a sus efectos secundarios.
Para la diarrea o la incontinencia fecal:
Identifique y trate la causa: por ejemplo, infecciones, efectos secundarios de medicamentos o intolerancias alimentarias.
Uso de antidiarreicos: Bajo supervisión médica.
IMPORTANCIA DE UN ENFOQUE MULTIDISCIPLINARIO
El tratamiento de la disfunción gastrointestinal en la enfermedad de Parkinson requiere la colaboración de neurólogos, gastroenterólogos, nutricionistas, logopedas y personal de enfermería. Este abordaje integral permite adaptar las estrategias terapéuticas a las necesidades específicas del paciente, mejorando su calidad de vida y la eficacia del tratamiento global de la enfermedad.
Espero que haya sido de tu interés. Gracias por seguirme y leerme
Ramón Peinador